by Mary Ashton
Martes ,27 Oct 2009
La mejor estrategia que hay en el póker es la de aprender a crear manos escondidas. Con esta estrategia, los contrincantes no pueden llegar a determinar qué cartas tiene usted.
El juego del póker tiene que ver con el desarrollo de las destrezas del jugador. Pero por otra parte, también se trata de saber engañar a los contrincantes y de ganar, aún cuando usted no sea el mejor jugador. Por lo tanto, una de las mejores estrategias que hay en el juego del póker es aprender a formar manos escondidas, puesto que los contrincantes no podrán determinar qué cartas podría tener usted y no podrán jugar de acuerdo con ellas.
Siga las instrucciones que aparecen más abajo para obtener información acerca de cómo se implementa esta estrategia.
Tipos de manos escondidas:
1. Manos naturalmente escondidas: Estas son manos que no parecen amenazantes ante los ojos de sus contrincantes o se puede tratar de manos que no es muy probable que usted posea. Un ejemplo de ello es estar en la posesión de un 6 y un 8, cuando en la mesa de póker hay un 4, un 5, un 7, un 9 y un rey. Aquí usted tiene metido a su contrincante en una trampa y es muy probable que éste no lo haya previsto, con tan sólo un 6 y un 8. Esta es una opción que nunca reconsideraría un jugador que tiene una mano moderada o fuerte.
2. Manos aparentemente escondidas: Estas son manos que se juegan engañosamente, de modo que incluso las manos obvias pueden estar encubiertas para sus contrincantes. Esto significa controlar el bote con un par alto, pasar o subir y retirarse. A veces, llevar a cabo las cosas de la manera más obvia puede llegar a ser la forma más engañosa de juego, puesto que sus contrincantes intentarán interpretar todo el tiempo las cosas y complicarán una situación que puede ser muy sencilla.
Por ejemplo, si usted está jugando con jugadores principiantes, por medio de su juego, usted los puede convencer de que tiene una mano débil, puesto que ellos esperarán que un jugador con una mano fuerte sea el que iguale las apuestas. Por otra parte, usted puede tratar de jugar a los juegos en los que sus cartas están puestas boca abajo, de modo que sus contrincantes tengan más posibilidades de cometer errores.
Otra manera de engañar a sus contrincantes es haciéndoles pensar que usted tiene una mano que no posee en la realidad.